Un registro de Diseño Industrial en España es un derecho exclusivo que se concede en todo el estado español a la apariencia ornamental o estética de un producto industrial, ya sea en dos o tres dimensiones.
Esto incluye la forma, el contorno, los colores, la textura y otros aspectos visuales que diferencian a un producto de otros en el mercado. El diseño industrial protege la apariencia externa del producto, no su funcionamiento técnico.
Proporciona un valor añadido, ya que en muchos casos, es el principal motivo de compra y además, es un activo comercial importante. El registro del diseño impide su uso sin consentimiento a terceros.
La solicitud de registro podrá comprender varios diseños, hasta un máximo de 50, siempre que se refieran a productos pertenecientes a la misma clasificación, y podrán incluirse hasta 7 vistas por cada variante.
En el diseño industrial, las vistas se refieren a las diferentes representaciones gráficas de un objeto desde distintos ángulos (frontal, posterior lateral izquierdo, lateral derecho, superior, inferior, etc.) que muestran su forma y apariencia. Las variantes son versiones diferentes de un mismo diseño, que pueden diferir en detalles como el color, los materiales, las texturas o algunos elementos decorativos, pero que comparten la misma estructura básica y funcionalidad esencial.